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lunes, 15 de septiembre de 2014

#TerceraFrontera Parte 2 Cómo lograr entrenar para un 70.3


Quedé en que iba a aprovechar este espacio para contarles cómo ha sido mi preparación para el 70.3 de Cozumel, combinada con trabajo, esposo e hijos. He de confesarles que he pasado tanto tiempo conmigo durante el entrenamiento que he escrito en mi cabeza esto más de cien veces, sin embargo he tenido tan poco tiempo libre que hasta ahora, que faltan sólo 6 días para cumplir con mi meta que tuve tiempo de sentarme un rato a escribir.

Cuando me preguntaron para la revista Triatlón cómo le hacía para darme tiempo para entrenar, contesté de la forma más estúpida. “Con una agenda”. Me refería a que a partir de las 5:30 am tengo una agenda y no puedo darme el privilegio de distraerme con algo 10 minutos de más, porque entonces ya no me dará tiempo para lo demás y mi día se caería como fichas de dominó. Pero esa no es la forma en la que consigo hacerlo todo. La agenda de poco valdría si no contara con el apoyo de mi familia. Los triatletas presumen tener el índice de divorcio más alto (en el deporte profesional lo tiene la NFL entre un 60% y 80%). Aunque dudo que haya estudios que lo confirmen, las horas que tienes que dedicar a entrenar para un triatlón podrían sacar de su zona “zen” a cualquier pareja. No sólo son las horas de lunes a jueves, los fines de semana te escapas al menos 4 horas y por si esto fuera poco ¡regresas cansada! (Aunque me imagino más este reclamo viniendo por parte de una mujer, todos somos celosos del tiempo que nuestra pareja tiene para dedicarnos.) Pero no sólo requieres a tu lado de alguien que entienda que ciertas horas de tu día están destinadas a entrenar, requieres de alguien que crea en ti, que te empuje de la cama en las mañanas, que te dé esa palmadita en la espalda cuando lo necesitas, que reconozca tus avances, que no te deje detenerte, que aguante tus eternas y repetitivas pláticas sobre kilómetros y dolores musculares y que te recuerde que tú puedes. Ya si además te acompaña y entrena contigo, te fuiste rayado. Ese es mi caso. Así que vamos restándole mérito a la agenda y dándoselo a mi marido que al inicio de este proyecto me preguntó: “¿Me estás diciendo que vas a pasar más tiempo con tu coach que conmigo?” y tres meses después lo terminó diciendo: “Habla con Frank y dile que te vea un día más para que te explique bien lo del desmontaje.”

Por supuesto que a este apoyo familiar se le suman todos los que me rodean, empezando por los paros de mi mamá para cuidar a los niños y los mismos niños,  #Pamde10 entrenó varias sesiones de fuerza conmigo o #Benjade4 que veía caricaturas mientras yo le daba al rodillo, hasta amigos, compañeros de trabajo y demás familiares que han estado presentes de distintas formas.

Hay otras partes de esta historia que me parece son importes de contar, como el tema de la dieta que seguramente les será de utilidad. Espero poder hacerlo antes del domingo. Por el momento, sólo quería aclarar ese detallito sobre la agenda.


Por cierto, llevamos $17,619.41 recaudados y la meta es de $31,000 que servirán para construir una casa para una familia sin recursos. Pueden donar aquí http://www.atletasconcausa.org/project/pamela-cerdeira-corre-por-causa/


1 comentario:

  1. Muchas felicidades Pam por tanto esfuerzo y mucha disciplina; desde ahorita ya eres una ganadora!

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