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lunes, 1 de abril de 2013

Tiempo para pensar

Decía mi papá a modo de chiste, quien era Gallego, que a la hora de hacer un negocio a los Gallegos siempre les daban tiempo para pensar. Y es que esta actividad, tomarse tiempo para pensar ha sido menospreciada. ¡Cuánta diferencia hay en las ciudades que se construyeron con tiempo para pensar en su crecimiento, proyectado a muchos años más que el futuro de sus propios gobernantes! Pero pedir tiempo para pensar es una solicitud cuyo significado varía según quien lo diga y en donde.
Por ejemplo
Si es una ama de casa a un vendedor, el deme tiempo para pensar probablemente es la manera mas educada de decir: no, no voy a comprar su producto.
Si la respuesta viene de un superior al que le acaban de pedir un aumento de sueldo lo mas probable es que ya tenga pensada la respuesta y lo único que esté pidiendo es tiempo.
Si es de un político a un periodista probablemente es o una respuesta responsable porque no tiene certeza sobre lo que se la ha preguntado o una respuesta evasiva, es decir, después de pedir tiempo ara pensar no volverá a tomarle la llamada.
¿Pero cómo debe leerse esto cuando viene del Senado?
Desde que la reforma el Telecomunicaciones fue aprobada se dejaron escuchar las voces desde la Cámara Alta que amenazaban que en esos lugares no habría prisa para legislar, que se tomarían el tiempo que fuera necesario para decidir sobre una reforma tan importante. El primero fue Javier Lozano quien ya tenía tiempo enseñando en redes su propia iniciativa, ahora es el PRD quien también deja ver sus manos alzadas, y del PRI ni sus grillos, perdón, ni sus luces.
Después de que muchos sudaron sangre hace 15 días para que los diputados por fin dieran el sí a la reforma, el llamado a tomarse tiempo para pensar desde el Senado podría leerse como un mensaje que lleva dedicatoria pero a quién:
- ¿a sus compañeros diputados por haber trabajado con prisas?
- ¿a los concesionarios?
- ¿a los aspirantes a concesionarios?

O a los electores a quienes nos quieren apantallar, pero se antoja difícil porque cuando un legislador nos dice que quiere tiempo para pensar nos hemos acostumbrado a entender que sólo quiere tiempo.