Hablar
con el mandatario de un país puede ser una labor titánica, a pesar de que la
tecnología nos permite mandar mails y hasta mensajes vía twitter, esperar que
los lean es prácticamente un acto de fe, por eso algunas personas optan por la
manera más antigua de comunicación, la presencial, así presentamos gracias a su
ejemplo la guía de cómo interrumpir a un presidente.
1.-
Acude a un acto público, de nada serviría si lo interceptas mientras corre o te
metes a su casa, además tendrás más probabilidades de ser atrapado por su
cuerpo de seguridad. Tampoco sirve si intentas hablarle al oído, como lo hizo
el hombre que se presentó en la toma de posesión de Nicolás Maduro
Las
cámaras voltean a ver la bandera, los ingenieros de audio apagan el micrófono y
no nos enteramos de nada.
2.-
Asegúrate de que haya medios de comunicación presentes, de esta manera tendrá
que escuchar si no todo tu mensaje, sí parte, es un tema de educación y no podría
quedar como un pelado frente a las cámaras. No importa cuántas veces pidió hoy
Obama a la mujer que lo interrumpió que lo dejara terminar, fue él quien tuvo
que esperar a que ella callara.
3.-
Sé claro con el mensaje. Recuerda que el mandatario que sea ha llegado al
puesto político más importante en su país, así que no menosprecies su capacidad
para contestar algo distinto a lo que preguntaste, o mentir. (VER 0:24
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No
se lo tomen a mal a Calderón, de Guadalajara a Boston sólo hay 4,500
kilómetros, cualquiera se confunde.
4.
Lleva botas, o algo que te sea difícil de quitar, no vaya a ser que en la desesperación
por obtener su atención recuerdes a Muntadhar al- Zaidi quien en tono de
protesta lanzó a Bush su zapato durante una conferencia de prensa y fue
detenido. Por cierto hubo varios intentos por poner sus zapatos en un museo Iraquí
pero la muestra del delito fue destruida por fuerzas Estadounidenses.