¿Cuántos
políticos habrán sentado ayer a sus hijos adolescentes para tener con ellos una
plática muy seria? Una de esas pláticas en las que tu papá te hace ver que
cualquiera de tus tonterías podría dejarlo sin chamba y ponerte a ti y a tu
familia en un escenario similar al de Nosotros los Nobles. Digo similar, porque
sólo perderían el puesto y las posibilidades farolear con el clásico “tú no
sabes quién es mi papá”. El acto de ayer fue una palmada al ciudadano de a pie
y un “cuidadito” a los funcionarios públicos. A los quedan les sugerimos un
localizador con gps para ver en dónde andan metidas su crías y así sirve, sólo
si es el caso, para que se ubiquen.
Se
solicitan los servicios de una madre paciente con ganas de educar para que se
presente en algún lugar desconocido en el extranjero, lo suficientemente grande
para que quepan 400 pares de pantalones, 300 trajes, mil camisas y par de… zapatotes caros. La primera misión
será la de enseñarle al exgobernador de Tabasco una escala de valores y que le
explique que entre estar borracho, decir mentiras, decir verdades que esconden
tranzas y presumir no hay pecado menor que cubra los otros. De paso le
sugerimos que lleve en mano un refranero para que agregue a la lección la máxima
de:
-
Los niños y los borrachos siempre dicen la
verdad.
Los
que trabajan en medios de comunicación siempre alardean de que los técnicos
mexicanos son los mejores, porque pueden arreglarlo todo con un poco de cinta
adhesiva. Pues la frase ahora aplica también para los deportistas, un par de
playeras verdes y masking tape fue suficiente para que las representantes
nacionales de tiro con arco se hicieran unos uniformes para representarnos en
el mundial de Shangai porque los suyos nunca llegaron. La C ONADE
respondió que la responsabilidad era de la Federación Mexicana de Tiro con
Arco, y que ya de pasada tenían unas cuentas pendientes que datan del 2011 y
2012. ¿Qué es eso? Es como lavarse las manos y de paso aventarle el agua sucia
al de al lado. Tal parece que para empezar a poner en orden la situación
general en el país, habrá muchos otros “chamacos” a quienes sentar en la sala
para una plática muy seria o ¿no señor presidente?