Dicen
que es tan importante cacarear el huevo como ponerlo y en el caso de las
tragedias este dicho no se queda afuera. Como si fuera un machote del actuar
público, todos los mandatarios se tomaron la foto con el agua hasta las rodillas
visitando las distintas zonas del país afectadas por las lluvias. La foto en su
momento se la tomó Felipe Calderón, en esta ocasión el presidente Enrique Peña
Nieto, el gobernador de Chiapas Manuel Velasco hasta anuncio se hizo para la prensa
y el que lo llevó al extremo fue Ángel Aguirre, gobernador de Guerrero, que no
sólo se tomó la foto, dio entrevista mojada con el agua hasta el pecho. (Preocupaba
que fuera a hacer un corto circuito con el micrófono… pobrecito del reportero.)
Pero la analogía se quedó corta, porque no gobernador, el agua no le llega al
pecho, está en realidad por llegarle hasta el cuello.
Así
vemos como cada quien quiere llevar agua para su molino en esta redituable
tarea de cacarear el huevo. Así fue como la semana pasada Grupo Gin,
responsable de las revistas El Gourmet, Playboy, Open, Forward y Corazón
Grupero emitió un comunicado en el que informaba de la lamentable situación a
la que se habían enfrentado. Resulta que dicho grupo juntó dos tráilers con
víveres para ayudar a los afectados y al entregarlos estos fueron rechazados
por venir de parte del conejito. El grupo lamentó el mal tino de quienes
rechazaban la ayuda en tiempos de urgencia, insistieron que entregarían lo
recolectado por su cuenta y aprovechaban para invitar a otra colecta en la cual
participaría la chica que aparece en su portada del mes de Septiembre. OUCH
Cuando
se les preguntó a los representantes de este grupo sobre quién había rechazado
los víveres ellos contestaron que no querían mencionar nombres porque al final
eran instituciones que sí estaban ayudando y no valía la pena mancharlas con
tal escandalo.
Cuando
se les preguntó por segunda vez sobre los responsables respondieron que ya
tenía el país demasiado desviada la atención con el pleito de dos figuras públicas
como para sumar esto en un momento en el que lo importante era ayudar.
Si
una entidad de gobierno, asociación civil o quien quiera que fuere rechaza la
ayuda porque viene a nombre de alguien a quien juzga de inmoral, el nombre de
esa persona por supuesto que debería darse a conocer, porque ante todo es un
acto de discriminación y le niega derechos a quien dona y a los damnificados
que tanto necesitan. Pero si por otro lado, esto nunca hubiera sucedido
entonces sería mucho peor que lo que ellos acusan. ¿Podría haber sido un acto
publicitario? De ser así, podríamos decir que al conejito también está por
llegarle el agua hasta las orejas.