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jueves, 3 de octubre de 2013

¿Quién va a educarnos?


            El alcalde de Nueva York Michael Bloomberg llega otra vez a las primeras planas de los diarios gracias a otra interesante campaña que lanza su administración, su cruzada: el autoestima de las niñas. La intención es crear resilencia y esperanza en niñas de 7 a 12 años para que al llegar a la adolescencia sean menos proclives a caer en desórdenes alimenticios. La campaña utiliza imágenes de niñas de distintas razas y tamaños buscando que sea mucho más amplio el público que se relacione con él. Esto está basado en datos interesantes sobre la situación que atraviesan las niñas en esas edades. Según estudios el 80% de las niñas de 10 años creen que están gordas

            Pero este no es el tema central que me ocupa, sino la inversión que Michael Bloomberg ha hecho para educar a su ciudad. Mientras en México discutimos si se debe aumentar el impuesto a las bebidas azucaras y el conglomerado Actúa Por Tu Salud acusa a Televisa, Tv Azteca y Milenio de no querer transmitir su anuncio, bastante aburrido por cierto,  en el que alertan sobre los riesgos de la obesidad y los beneficios que traería aumentar el precio de los refrescos, en Nueva York donde este impuesto es una realidad esta era la campaña que se lanzaba para reducir el consumo de estas bebidas:
 




            











Mientras de este lado seguimos discutiendo si el entregar condones a los jóvenes es un acto de prevención o una invitación a tener relaciones sexuales, sí, hay quien cree eso. La campaña lanzada desde la administración de Nueva York mostraba experiencias de adolescentes contando cuán costoso era convertirse en padre a esa edad, más una campaña de impresos alertando sobre lo costoso que resulta tener un hijo y las probabilidades de estos niños tienen de terminar una carrera universitaria o que el padre siga al lado de su pareja una vez que haya llegado el bebé.



Educar a la ciudadanía cuesta, pero es una inversión que rinde frutos. ¿Hace cuánto, sobre qué tema y de qué forma fue la última vez que el gobierno federal o local se preocupó por educarnos? Pero eso sí, qué buenos son para llenarnos de mensajes cuando están en campaña. ¡Guácala!