¿En
dónde quedó la bolita?
Tal
parece que nuestra clase política es generosa y le gusta repartir, sobre todo
cuando se trata de repartir culpas. Es una vieja técnica utilizada por los
magos desde antigüedad, cuando no tienes manera de esconder tu truco haces que
el público voltee hacia otro lado y tal parece que entre quienes tienen el
mando de nuestro país en sus manos esta es una estrategia digna de los mejores
ilusionistas.
Empecemos con el congreso, 500 magos fueron
acusados por el Periódico Reforma de gastar $115 millones de pesos en la
creación de una aplicación que en el mercado tendría un valor de $500,000.
Primero nadie sabe, nadie supo quién hizo el contrato. A la hora de quién ha
usado la app una diputada dijo ahora sí la ves y ahora no la ves. Como no les funcionó la capa de invisibilidad
decidieron hacer un acto honesto y cancelar el contrato. Lo cual nos deja mucho
más confundidos que al principio porque ¿cómo cancelaron un contrato que nunca
nadie vio, que tampoco nadie sabe quién firmó? Y chim-pum-pam tortillas papas
sacaron el as bajo la manga y mandaron nuestra atención al Gobierno Federal.
Los
diputados exigen al presidente y gabinete que ya nos cuenten la verdad sobre su
patrimonio. No, el tema no es nuevo, sólo nuestra memoria corta. Recién asumido
el poder, en un ejercicio de transparencia voluntaria y con mucha prensa, los
miembros del gabinete nos compartieron cuánto tenían en bienes y cuánto iban a
ganar. En un ejercicio muy parecido a ese cuaderno en blanco y negro que luego
aparece coloreado que usan mucho los magos el presidente nos contó que tiene
unos cuantos bienes que fueron donados, pero nunca por quién ni en dónde están
y los miembros de su equipo hicieron
algo similar sin darnos datos precisos. Salvo por el Procurador quien sin truco
y con derecho se reservó esta información.
Curioso, pero al tiempo, fue el que mejor quedó parado. Y es que es una
máxima en la vida que si no puedes o quieres decir la verdad mejor no digas
nada.
El
pleno de la Cámara aprobó con 225 votos el exhorto para que nos den los datos
completos, en contra votaron Priistas, miembros del Partido Verde y de Nueva
Alianza. Mientras tanto el público, perdón, los ciudadanos celebramos el
llamado a cuentas, pero esperamos que
los diputados no se estén mordiendo la lengua, no vaya a ser que se les manchen
sus nuevas ipads.