Imaginemos.
Una
tienda de conveniencia fue asaltada por un joven fuertemente armado, se llevó
$5,000 de la caja y 3 pastelitos rellenos de mermelada de fresa. (Para hacer el
asunto menos trágico).
El
dueño de la tienda exige justicia.
Los
clientes de la tienda exigen justicia, encontrar a un culpable no sólo
significa que el sistema funciona, sino les da la sensación de seguridad.
La
sociedad también quiere un final feliz, de esa forma, cada vez que se coman un
pastelito relleno de mermelada de fresa sabrán que viven en una comunidad
justa.
El
goloso ladrón ya se gastó el dinero y los pastelitos terminaron en su estómago,
así que reparar el daño de manera íntegra es prácticamente imposible, pero
tenemos que reparar las conciencias, así que de igual forma es importante dar
con el delincuente.
Las
autoridades nos presentan a Juan, él no cometió el robo, pero se parece al que
lo hizo, es más, son parientes. Tendrá que pasar por un engorroso proceso legal
para probar su inocencia y desembolsar algo de dinero. El dueño de la tienda
tendrá de la duda de si él es en realidad el culpable pero se sentirá tranquilo
ante la idea de que las autoridades estén haciendo su trabajo, aunque sus
resultados no sean correctos, pero se aproximen.
¿Puede
ser el sistema de justicia y el de reparación de daños un sistema de
proximidad? ¿Nos hemos convertido en una sociedad que agradece lo cercano a lo
correcto, aunque lo cercano no funcione? Total, ya lo iremos reparando en el
camino.
Sicilia
le agradece al presidente que haya cumplido con su palabra y el presidente
dice, aquí esta la ley, aunque es perfectible. Y nosotros nos quedamos
pasmados. Es como si entregáramos el examen en la escuela y le dijéramos al
maestro: aquí está, pero puedo hacerlo mejor, deja que llegue a mi casa y te
voy mandando whatsapps con las respuestas correctas. Seguramente el maestro no
lo admitiría, porque no es profesional y porque no se ve bien. En el caso de la
Ley de Víctimas, tampoco es profesional, pero es admitido, porque aquí lo que
importa es que se vea bien.
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