Y
sigue sin quedarme claro.
Cuando
un gobierno tiene que salir a aclarar información sobre un tema, quiere decir que
la primera vez lo hizo mal o sin ser muy mal pensados, no fue lo
suficientemente claro.
El
día de ayer, miembros del gabinete y el mismo presidente hicieron pública su
declaración patrimonial, en la cual daban a conocer propiedades, obras de arte
y el número que más llamó la atención: sueldo mensual. Información que
fácilmente se puede transformar en el TV Notas de la política, los números son objetivos
y para los que somos chismosos siempre resulta interesante saber a cuánto
asciende el cheque mensual de las cabezas del país.
Lo
primero que llamó la atención fue la diferencia en los números, no todos ganan
lo mismo, y algunos ganan más que el mismo presidente.
Después,
lo que especialmente a mi me llamó la atención fue que quienes tenían las
precepciones más bajas eran las secretarias de estado, Rosario Robles, Claudia
Ruiz Massieu y Mercedes Juan López.
En
cuanto comenzaron las dudas la Secretaría de la Función Pública emitió un
comunicado que empezaba con la palabra “Aclaración”, lo que nos indica que algo
ya iba mal. En esta aclaración hizo saber que todos miembros del gabinete ganan
lo mismo, $205,122 que menos deducciones es de $145,000 pero algunos por el
riesgo que conllevan pueden cobrar hasta un 30% adicional a la percepción
mensual. Y que además a algunos, esperemos sea el caso de las secretarias de
estado, pueden participar en un programa de seguro de separación para que les
retengan una parte del pago de nómina.
De
quitarnos el sospechosismo que tanto nos gusta, entonces ¿por qué declararon
que ganan menos? Si este fuera el caso, y el dinero fuera a un seguro, sigue
siendo parte de sus percepciones. La Secretaria de la Función Pública también
aclaró que las declaraciones tienen un carácter “meramente informativo”, o sea
que si hay algún error tampoco es tan importante. Y es que cuando alguien tiene
que salir a aclarar, es que se cometió un error, pero cuando la aclaración deja
más dudas esto es peor y aquí las preguntas:
-
¿Por qué algunos se negaron a declarar sobre sus
bienes inmuebles?
-
¿No debería alguien de comunicación social haber
echado un ojo sobre la lectura que los medios iban a dar a esas declaraciones
antes de hacerlas públicas?
-
¿Fue sólo una desafortunada coincidencia lo de
las titulares de las Secretarias de Desarrollo Social, Turismo y Salud?
Y
por último y aun más importante, ¿alguien tiene el teléfono del que le donó
todos esos bienes inmuebles al presidente? Digo, en una de esas, lo agarro de
buenas.
Coincido, en vez de despejar todas las dudas al final nos dejan con más.
ResponderEliminarAprovechando que es mi primera visita a tu blog: Es muy entretenida, además de peculiar e hilarante, la forma en la que transmites tus ideas. Enhorabuena!