Cuando nos despedimos de nuestra
familia por la mañana, en una ciudad tan caótica como puede llegar a ser el
Distrito Federal, muchas cosas pasan por nuestra cabeza, nos preocupa que no
sean víctimas de la delincuencia, que no vayan a ser asaltados, que un loco
neurasténico no los agarre a golpes por haberse cruzado en su camino, que un
camión de basura no les vaya a caer del segundo piso, que un Senador con cuatro
tequilas encima no tome la misma ruta, que no les caiga una bala perdida
mientras ven cómodamente una película en el cine, pero lo que tiene una mayor
probabilidad de suceder es que sean arrollados por un conductor que no respetó
el reglamento de tránsito. Son más las personas que mueren víctimas de un
accidente de tránsito que de un homicidio. Conductores de microbús que
seguramente muchos de ellos no tienen la edad ni para sacar una licencia, hacen
paradas adentro de las vías rápidas, a las que supuestamente no deberían ni
siquiera entrar, cambian de carriles para rebasar a los demás microbuses, no
respetan los límites de velocidad, suben más pasaje del debido, a algunos los
llevan como murciélagos colgados de la puerta y para quienes no se puedan dar
una idea de la calidad de estos conductores, imaginen que los taxistas, cuyas
madres son las beneficiarias de una buena dosis de mentadas diarias, se
refieren a ellos como los PECERDOS.
Pero no son los únicos, los
conductores particulares también tenemos una buena dosis de irresponsabilidad
tras el volante. Sí, el no tan Niño Verde sería el ejemplo más reciente de cómo
nos vale gorro el otro cuando nos ponemos detrás del volante, nos estacionamos
en doble fila, nos paramos encima de los cruces peatonales, creemos que el foco
amarillo de los semáforos quiere decir “acelera, todavía llegas”, nos paramos en
medio de un cruce, no le hace que los del otro sentido no vayan a pasar, ya
pasaré yo en el siguiente siga y así podríamos irnos con una lista enorme. Es
más, puedo asegurarles que son pocos los conductores que saben que en
reglamento de tránsito del Distrito Federal la preferencia la tienen en este
orden:
1- PEATONES
2- TRANSPORTE PÚBLICO
3- CONDUCTORES PARTICULARES
4- VEHÍCULOS DE CARGA
¿Porqué nadie lo sabe? Porque
NADIE ha leído alguna vez el reglamento. Esto podría matar a carcajadas al
ciudadano de cualquier otro país en dónde no sólo presentan un examen de
manejo, si no se preparan durante meses para aprobarlo. En el DF esto no es
necesario, hubo una época en la que sí, había que presentar un examen, o bueno,
pagar para no tener que presentar el examen. Fue justamente la corrupción en
estos lugares lo que llevó al resultado más inteligente que pudo imaginar
nuestra política mexicana, en donde había dos opciones; una de ellas era a
acabar con la corrupción, ellos decidieron, acabar con los exámenes, hacer de
sacar la licencia un mero trámite administrativo y que además el documento ni
siquiera sea considerado como oficial.
RISA LOCA #2, hemos llegado al
límite de lo absurdo cuando las organizaciones civiles tienen que acercarse al
secretario de seguridad pública del DF para pedirle que por favor: hagan valer
el reglamento de tránsito, es decir, que sean tan amables, de hacer su trabajo.
Es para llorar, pero hay en esto
una enorme realidad, nadie respeta lo que no conoce. ¿Lo habrán leído alguna
vez?
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